Pienso tontunadas, luego soy más feliz.
Un saludo,
Servidor
Gitano señorito: Dícese del hombre de etnia gitana que acude al gimnasio con un chándal de marca Adaobos o Naik, aderezado con un bonito pañuelo de "seda". El gitano señorito no va al gimnasio para hacer deporte al uso, sino que se pone en la cinta y pasea. Pero no pasea de una manera normal. Él va moviendo cadera ea, sacúdelo nena ea.
Como cada martes me subí al bus urbano número 21 de Zaragoza. Fui el único que se subió en mi parada, algo raro, pero la serie de cómicos sucesos empezó cuando el autobús volvió a parar. Una horda de trolls, perdón, señoras con un cardado muy fuerte, llenaron el vehículo, apenas había sitio. Las abuelas rodearon al joven yo, agarrado a una de las barras, para no caerse. Como si fuera un streaper, pero sin billetes, las señoras del fuerte cardado empezaron a meterle mano al joven yo. Casualidad, se puede pensar, pero algunos de esos tocamientos no eran para nada disimulados. Sudores fríos recorrían mi frente, también posiblemente por ir abrigado en el único sitio de Zaragoza que en febrero parecía verano. Finalmente conseguí zafarme de esta situación, pero aún quedaba el viaje de vuelta.
Los pensamientos son mentiras. ¿No lo entendéis? Pero si está clarísimo, la propia palabra te lo dice: pensa (pensar) + miento (mentir). Ahora me pongo filosófico. Los pensamientos no son reales, por lo que son mentiras. ¿Pero todo lo que no es real es una mentira? Si dices que has visto un unicornio, mientes porque es imposible que lo hayas visto, porque no existen (lo aclaro por si acaso). Pero si, en cambio, dices simplemente unicornio, dices algo que no es real, pero no mientes, ya que unicornio existe como palabra.