martes, 24 de marzo de 2015

SOBACOS FUERTES Y SANOS

La tecnología, o la belleza, se nos está yendo de las manos. El querer absorber la mayor cantidad de nutrientes, vitaminas o cualquier cosa que pase por ahí nos ha convertido en seres supervitaminados ¿o no? Nuestro cuerpo puede absorber los nutrientes que puede absorber, por mucho que intentemos darle más no vamos a estar más sanos, ya sea por vía bucal o ¿'sobacal'?

Sí, habéis leído bien. La industria del desodorante también se ha sumado a la ola de las vitaminas y ahora te venden sus productos con un plus de calcio, lo que es un poco en plan: "Ya no hace falta que bebas leche, con que seas un poco limpito crecerás fuerte y sano". Aunque bien pensado, el diseño de algunos desodorantes bien se parecen a las ubres de las vacas. ¿Será puro marketing?

Dentro de poco veremos anuncios en la tele:
- "Papá, papá ¿cómo eres tan alto y fuerte?
+ Porque cuando era joven utilizaba Desodorante con calcio, para crecer fuerte y sano.

La verdad, los negocios se nos están yendo de las manos, cada vez la gente está más loca. ¿Qué será lo próximo? ¿Veremos condones ricos en vitamina C?

Pienso tontunadas, luego soy más feliz.

Un saludo,
Servidor.

lunes, 23 de marzo de 2015

PROHIBIDO PEGAR CARTELES

Me cuesta mucho escribir sobre este tema, ya que es muy estúpido por si mismo, por lo que desarrollar más sobre él cuesta más que lo habitual. ¿Por qué se usan carteles para pedir que la gente no pegue carteles? No tiene ninguna lógica. Y me diréis: "Pero es que habitualmente no ponen carteles, ponen placas o lo pintan sobre la pared". 

Un cartel no tiene porqué ser de papel (que bonita rima). ¿Acaso las señales de tráfico no dejan de ser carteles? Y no he visto ninguna hecha de celulosa, y si las he visto no eran de curso legal. Los carteles que prohíben fijar carteles son ilógicos, irrisorios, estúpidos, pero aun así más comunes que un catalán agarrado o que un andaluz echando la siesta. 

Desde aquí quiero hacer un llamamiento. Algunos lo llamarán vandalismo, otros arte, otros me dirán que soy idiota, pero, vamos, hay uno de esos en cada tontunada. Cada vez que veamos un cartel que diga "Prohibido pegar (fijar) carteles", ponerles debajo o a un lado otro que diga "¿Y tú qué?". Sería muy poético.

Pienso tontunadas, luego soy más feliz.

Un saludo,
Servidor.

domingo, 22 de marzo de 2015

EL HOMBRE DEL TIEMPO

Desde pequeño la persona que me decía si iba a ser sol o iba a llover siempre me ha fascinado. Cómo se movía por el mapa, qué gracilidad, y sobre todo, cómo era el único que entendía las mismas rayas de colores que yo hacía en mis dibujos para el cole. Sí, de pequeño tampoco dibujaba bien es así. 

Conforme fui creciendo me dijeron que eso era una ciencia, la meteorología, y que ese hombre era el meteorólogo. No me convencía. Meteorólogo suena a friki, a pardillo que no ha hecho nada en su vida salvo estudiar. Yo prefería llamarlo el HOMBRE DEL TIEMPO. Suena a poder, a la persona que elegía si iba a hacer sol en Murcia o no. El clima no era algo azaroso o relativo a las corrientes de viento o al ciclo del agua, el clima lo decidía el hombre del tiempo.

Hay profesiones que molan, pero la de hombre del tiempo es la mejor. Es lo más cercano a ser un dios que cualquier persona puede aspirar. Como Zeus pone los rayos donde quiere, como Neptuno controla las mareas, y si no le tratan bien en algún hotel de costa, puede provocar tsunamis que se lo lleven por delante. Pero cuidado si te crees que por vivir en Madrid estás a salvo de sufrir la ira del hombre del tiempo, porque terremotos puede haber en cualquier sitio.

Pienso tontunadas, luego soy más feliz.

Un saludo,
Servidor. 

jueves, 19 de marzo de 2015

EL BUEN FUTBOLISTA NO EXISTE, SON LOS PADRES

Puedo ganarme muchos enemigos con esto, pero es lo que creo. Es más, espero que muchos me apoyéis con esta teoría. El fútbol que vemos por la tele es una película de ficción, no hay nadie que tenga tanta habilidad con los pies, seguramente el balón esté puesto con photoshop a posteriori.

Hoy he jugado a fútbol y puedo apoyar mi teoría basándome en hechos. Salvo un par que se podían aproximar ligeramente a esos pros, los demás poníamos más ganas que calidad. Y os dejo llamarme loco por lo que voy a decir, pero es que es la pura verdad: es más divertido ver a los malos que a los buenos. Para mi divertido es que haga risa, y con los profesionales no me río, los admiro, pero salvo algún caño muy humillante no me decojono a base de bien como hago con los malos jugadores, entre los que me incluyo.

En el fútbol profesional se echa en cara a los jugadores que no le ponen ganas y que por eso pierden. Eso no ocurre con los amateur. Ver las ganas que le ponen yendo a por cada balón es algo simplemente hermoso. Algunos no saben correr, otros triplican el peso de Cristiano. Simplemente mucho mejor.

Pienso tontunadas, luego soy más feliz.

Un saludo,
Servidor