martes, 18 de agosto de 2015

EN BUSCA DE LA TONTUNADA PERFECTA

Después de haber hecho más de 200 tontunadas, creo que ya va siendo hora de que busque hacer una que sea perfecta. Para ello debe cumplir una serie de criterios: 
  1. Ser graciosa.
  2. Parecer tener sentido aunque sea la mayor estupidez de la historia.
  3. Comprensible para todo el mundo.
  4. Fácil de leer.
  5. Ser una idea desarrollada por mí (esto no hace falta para que sea una tontunada, pero sí para que aparezca aquí).
Ahora bien, después de haberme pegado toda la mañana pensando los requisitos que debía cumplir una tontunada para ser perfecta me he dado cuenta de que podría estar equivocado. ¿En que quizás los requisitos podrían ser otros? No, que va, son esos, os lo digo yo que para algo las escribo. En lo que podría estar equivocado es en buscar la tontunada perfecta, ya que si la consiguiera hacer me convertiría en un perfecto idiota y, aunque me lo han llamado otras veces, no quiero ser eso.

Pienso tontunadas, luego soy más feliz.

Un saludo,
Servidor

lunes, 17 de agosto de 2015

PEQUEÑAS INCOMPRENDIDAS

Vienen a ayudarnos y aun así las criticamos. Estamos quejándonos del calor, nos refrescan, pero cuando aparecen lo único que hacemos es quejarnos. Estoy hablando de las tormentas de verano. Ese fenómeno meteorológico que es lo único que quita el calor en las olas de calor (valga la redundancia), pero que siguen sin gustarnos.

El hombre es un animal ilógico por naturaleza. No quejamos porque nos gusta y es por eso que tan pronto una cosa nos gusta mucho y por al cabo de un tiempo nos deja de gustar. Esa es la misma razón por la que criticamos a los que se quejan de todo, porque nos olvidamos que a nosotros también nos gusta hacerlo. Bueno, no sé si lo que acabo de decir tiene mucha lógica, pero como he dicho antes: el hombre es un animal ilógico por naturaleza.

Pienso tontunadas, luego soy más feliz.

Un saludo,
Servidor.

domingo, 16 de agosto de 2015

LA VIDA DE UN PAÑUELO DE PAPEL

¿Alguna vez os habéis imaginado cómo es la vida de un pañuelo de papel? ¿No? Pues yo sí, y, la verdad, no es nada fácil. La vida de un pañuelo empieza cuando un folio 'exfolia' a un paquete vacío, dejándole fetos de pañuelo. Esos pañuelos crecen en el paquete y cuando ya son lo suficientemente grandes que han hinchado el paquete hasta casi reventarlo, llega un humano y los va sacando uno a uno, menos Berto Romero que los saca de dos en dos.

Una vez ha salido del paquete, el pañuelo tiene cuatro destinos principales: mocos, sangre, sudor y lágrimas. Se puede decir que tienen una vida plena, ya que se están empapando hasta que no tienen más capacidad y mueren. Porque los pañuelos mueren y tienen rigor mortis. Es por eso por lo que después de usado al tiempo se acaban poniendo duros. 

Lo peor que tienen es el final. En cualquier papelera, sin sentimiento alguno ni funeral. Por favor, pensemos en la vida de los pañuelos de papel que, aunque corta, es muy plena y démosles la despedida que se merecen.

Pienso tontunadas, luego soy más feliz.

Un saludo,
Servidor.

jueves, 13 de agosto de 2015

LOS QUE ESCRIBEN LA HISTORIA

Como nadie ha vivido eternamente, no amigos, Jordi Hurtado se acerca, pero no ha vivido siempre, nadie sabe realmente cómo ha sido la historia, por eso siempre hay gente que la escribe y de la que supuestamente debemos fiarnos.

Dicen que la historia siempre la escriben los vencedores, entonces no tenemos todas las visiones de la historia y parece ser que eso hace que no sea del todo imparcial. Siempre las cosas parecen estar bien hechas, por lo que no hay problemas. ¿Qué pasaría si hubiera siempre dos versiones de la historia? Se crearían más rencillas y las que hubo en el pasado no se olvidarían. Además, la versión de los perdedores sería muy pesimista y si a veces ya es aburrido estudiar según qué partes de la historia se convertiría en un auténtico coñazo.

Pienso tontunadas, luego soy más feliz.

Un saludo,
Servidor

miércoles, 12 de agosto de 2015

HABLEMOS DE CONOS

No, no voy a hablar de estos jugadores de fútbol tan malos que parecen conos, sino de los que se colocan en las carreteras. Hay dos clases: los deluxe y los normales. Puede que no os hayáis dado cuenta pero se diferencian en el trato que se les da a cada uno.

Los normales son los naranjas que todos conocemos, y que algunos no tienen ni banda reflectante. Sin embargo, los que tienen muchas veces ya no funciona, porque se les da un trato pésimo, se les lleva de aquí para allá y reciben todo el polvo de las obras. En cambio, los conos deluxe son los verdes que se utilizan para señalizar los carriles. Haya pasado el tiempo que haya pasado siempre estarán impolutos, sin apenas rasguños, a no ser que algún energúmeno se los haya llevado por delante. 

Pensamos que la lucha de clases solo existe entre los humanos, ¿pero por qué nadie piensa en ese cono naranja mirando al verde y pensando que su vida podría haber sido mucho mejor y mucho más tranquila?

Pienso tontunadas, luego soy más feliz.

Un saludo,
Servidor.