Pienso tontunadas, luego soy más feliz.
Un saludo,
Servidor
Fue en la Italia del siglo XIII. Como en la actualidad, había gente que no veía bien, pero como no se sabía porqué se les decía que no habían tenido suerte en la vida. Una de esas personas sin suerte era un huraño inventor que habitaba en una cueva. Harto de que se rieran de él, decidió poner fin a esta situación. Configuró un aparato ensamblando dos patillas y dos lentes y creó las primeras gafas. Conforme se fue popularizando el invento, cada vez más gente anteriormente consideradas sin suerte empezó a llevar gafas. Esta revolución provocó que las gafas se empezaran a relacionar con las personas sin suerte, generando una nueva palabra: gafado.
Cada vez que hablo con una persona con audio latino me lo imagino haciendo un videotutorial, lo cual se intensifica bastante cuando las personas que me hablan en audio latino me están enseñando algo. Que viene a ser la esencia de un videotutorial, no sé si lo sabíais, no es hacer humor obviamente. Cómo no imaginarme a esos profesores empezando la clase: "Hola amigos de YouTube, en el videotutorial de hoy vamos a aprender cómo redactar una noticia".
Sí, habéis leído bien. La industria del desodorante también se ha sumado a la ola de las vitaminas y ahora te venden sus productos con un plus de calcio, lo que es un poco en plan: "Ya no hace falta que bebas leche, con que seas un poco limpito crecerás fuerte y sano". Aunque bien pensado, el diseño de algunos desodorantes bien se parecen a las ubres de las vacas. ¿Será puro marketing?
Conforme fui creciendo me dijeron que eso era una ciencia, la meteorología, y que ese hombre era el meteorólogo. No me convencía. Meteorólogo suena a friki, a pardillo que no ha hecho nada en su vida salvo estudiar. Yo prefería llamarlo el HOMBRE DEL TIEMPO. Suena a poder, a la persona que elegía si iba a hacer sol en Murcia o no. El clima no era algo azaroso o relativo a las corrientes de viento o al ciclo del agua, el clima lo decidía el hombre del tiempo.